Amazon ya sabe cuánto ahorrará con cada producto vendido gracias a su plan de sustituir trabajadores: 30 centavos según una filtración
El New York Times ha publicado una exclusiva basada en documentos internos de Amazon que arroja luz sobre el ambicioso plan de automatización de la compañía.
El New York Times ha publicado una exclusiva basada en documentos internos de Amazon que arroja luz sobre el ambicioso plan de automatización de la compañía. Según la información filtrada, Amazon prevé un ahorro de 12.600 millones de dólares entre 2025 y 2027 gracias a la implantación masiva de robótica e inteligencia artificial en sus centros logísticos. Este ahorro, tan solo en tres años, equivale a unos 30 centavos por cada producto vendido durante ese período, un cálculo que detalla los beneficios directos de sustituir trabajadores humanos por máquinas. El plan, que ya está en marcha, representa una de las transformaciones más radicales en la historia del comercio minorista y la logística global.
Los documentos filtrados revelan que la compañía ha logrado reducir el coste total de la automatización a solo 10.000 millones de dólares, lo que significa que el retorno neto para el gigante del comercio electrónico será de 2.600 millones de dólares en el mismo periodo. Sin embargo, esta es solo la primera fase de un proyecto mucho más ambicioso: el objetivo final del equipo de robótica de Amazon es automatizar el 75% de las operaciones de la empresa para 2030. Esto implicaría una reducción drástica de la fuerza laboral humana, especialmente en tareas repetitivas como el embalaje, la clasificación y el transporte de mercancías dentro de los almacenes.
La automatización es el presente de Amazon. A pesar de que la compañía ha triplicado su número de trabajadores en Estados Unidos desde 2018 hasta alcanzar casi 1,2 millones de empleados, el equipo de automatización espera que la empresa pueda evitar contratar a más de 160.000 personas para 2027. La clave de este dato es que no se trata solo de un ahorro en salarios, sino también en costes asociados como seguros, formación, bajas laborales y rotación de personal. Cada trabajador que no se contrata representa un ahorro directo para la cuenta de resultados, y los 30 centavos por producto son la traducción matemática de esa estrategia.
El impacto social de esta filtración es inmenso. Organizaciones sindicales y defensores de los derechos laborales han denunciado que el plan de Amazon prioriza la eficiencia económica por encima del bienestar de los empleados. Señalan que, aunque la empresa argumenta que la automatización creará nuevos puestos de trabajo tecnológicos, la realidad es que miles de trabajadores con empleos de baja cualificación podrían quedarse sin opciones laborales. En países como Estados Unidos, donde el empleo en almacenes ha sido una fuente importante de trabajo para comunidades inmigrantes y de bajos ingresos, esta noticia ha generado una fuerte preocupación.
Por otro lado, los inversores de Amazon han recibido la noticia con optimismo. Las acciones de la compañía subieron ligeramente tras la publicación, ya que los analistas consideran que la automatización es clave para mantener los márgenes de beneficio en un mercado cada vez más competitivo. Empresas rivales como Walmart y Target también están invirtiendo en robótica, pero ninguna ha revelado un plan tan detallado y ambicioso como el de Amazon. La filtración sugiere que Amazon no solo quiere liderar en comercio electrónico, sino también en logística automatizada, convirtiéndose en un proveedor de servicios robóticos para otras compañías.
El debate ético sobre la sustitución de trabajadores por máquinas no es nuevo, pero la magnitud del plan de Amazon lo sitúa en el centro de la discusión pública. Cada 30 centavos ahorrados por producto representan una decisión corporativa que afecta a millones de familias. Mientras los robots se vuelven más baratos, eficientes y versátiles, la pregunta que queda en el aire es si la sociedad está preparada para absorber a los trabajadores desplazados. Los documentos filtrados no ofrecen respuestas, pero sí dejan claro que el futuro que imaginábamos ya está aquí, y que Amazon lo está construyendo ladrillo a ladrillo, y robot a robot.



