Persona salta a Netflix en acción real: lo que puede salir (muy) mal
Talent behind Stranger Things, Sonic The Hedgehog and Star Trek: Picard are reportedly involved.
Vale, que Netflix va a hacer una serie de acción real de Persona. Sí, has leído bien. La noticia lleva un par de días dando vueltas y, mira, no sé si reír o llorar. Por un lado, es Persona, una de esas sagas que te marcan la vida, con sus adolescentes con problemas existenciales, sus sombras y ese rollo de robar corazones. Por otro, estamos hablando de una producción americana. Y ahí empieza el verdadero drama.
Según Variety, el proyecto lo llevan 21 Laps (los de Stranger Things) y Story Kitchen (los de Sonic). El showrunner es Christopher Monfette, un tío que ha escrito para Star Trek: Picard y la serie de Marvel de Vision. Pero el nombre que me hace más gracia es Toru Nakahara, productor de Sega, que ya ha trabajado en las pelis de Sonic. O sea, que el equipo tiene experiencia en adaptar videojuegos, pero... ¿Persona no es otra cosa, no?
Persona 5 lleva vendidas más de 10 millones de copias. Es un fenómeno. Tiene anime, spin-offs a cascoporro y una legión de fans que te parten la cara si tocas a sus personajes. Pero el salto a acción real con un equipo mayoritariamente yanqui me da mal rollo. Porque, seamos sinceros, ¿cuántas veces han acertado los americanos adaptando cosas de anime o JRPG? Ahí está Death Note, ahí está Dragon Ball Evolution... Vamos, que el historial es para echarse a temblar.
El problema gordo es la identidad japonesa de Persona. La serie transpira cultura nipona por los cuatro costados: los institutos, las relaciones sociales, esa mezcla de lo mundano con lo sobrenatural. Si lo trasladan a un high school de California con actores blancos y diálogos estilo CW, apaga y vámonos. Ojalá me equivoque, pero me huele a que van a blanquear el reparto y a cambiar Tokyo por un suburbio genérico. Y luego dirán que es "para conectar con el público global". Venga, hombre.
También está el tono. Persona es anime puro: drama adolescente, humor absurdo y momentos épicos. Llevar eso a acción real sin que parezca un cosplay cutre es un reto. Mira lo que han hecho con One Piece, que sorprendió, pero esa es la excepción. La norma es el desastre.
En fin, que estoy escéptico. Pero oye, igual me como mis palabras. Si hacen algo decente, bien. Pero si no, siempre nos quedará el videojuego. Y el anime. Que, por cierto, ya existe y mola.
Segun ha adelantado el medio PC Gamer.



