Splatoon Raiders me ha dejado claro: Nintendo por fin se toma en serio el single-player
Hace un par de semanas tuve la oportunidad de ir a las oficinas de Nintendo España para probar Splatoon Raiders, una nueva entrega de la serie de disparos online que plantea una perspectiva muy diferente. Raiders es, por primera vez, un juego completo pensado para un solo jugador, donde iremos superando diferentes niveles haciendo uso de las característic
Mira, te voy a ser sincero: cuando Nintendo me invitó a probar Splatoon Raiders, iba con el cuchillo entre los dientes. No porque no me fíe de ellos, ojo, sino porque la saga siempre ha sido un cacho de pan en el multijugador, pero en solitario… bueno, los modos para uno siempre parecían un extra, un apaño para que no te quejaras. Pero esto, colega, es otra historia. Me he tirado un buen rato en las oficinas de Nintendo España y he salido con la sensación de que han dado en el clavo.
Lo primero que te choca es que Raiders no es un modo más metido con calzador. Es un juego completo, con su propia campaña, niveles, jefes y hasta un toque de puzles que te hace pensar. Han cogido lo mejor de la movilidad de los Inklings —esa forma de calamar que te permite nadar por la tinta y pegarte a las paredes como si fueras Spiderman— y lo han llevado a un terreno donde la IA te pone las cosas difíciles de verdad. He probado siete niveles, y te juro que hay momentos en los que sudas la gota gorda, sobre todo cuando tienes que recoger huevos de salmónidos a contrarreloj. Es como Salmon Run, pero con más mala leche y sin colegas que te cubran las espaldas.
El rollo es simple: vas desbloqueando fases, cada una con su objetivo. Unas veces tienes que juntar cristales mientras te pegas con hordas de bichos; otras, es una carrera contra el tiempo donde tienes que reventar a los salmónidos y recoger un número fijo de huevos antes de que suene la campana. Y luego están los jefes, que son un puntazo. No te voy a mentir, algunos niveles están tan bien diseñados que te obligan a usar la cabeza, no solo a disparar como un loco. Hay puzles, sí, y eso le da un aire más estratégico que a veces echo de menos en los shooters modernos.
Lo mejor de todo es que no es procedural. Cada nivel está hecho a mano, con su diseño y su ritmo. Eso se nota en que no hay dos fases iguales, y en que la dificultad sube de forma natural, sin trampas. Los primeros niveles son un paseo para que te familiarices, pero cuando llegas a los más avanzados, te das cuenta de que Nintendo no ha venido a hacerte la vida fácil. Es accesible, sí, pero también te exige. Y eso, tío, es lo que hace que un juego enganche.
El multijugador, por otro lado, sigue siendo el mismo caos de siempre. No he podido catarlo tanto como el modo historia, pero lo poco que he visto es intenso, con partidas rápidas y mucha estrategia de equipo. Pero, oye, si eres de los que prefieren ir por libre, Raiders te da una campaña que justifica la compra por sí sola. No es un extra, es el plato fuerte.
Así que ya sabes: si te gusta Splatoon pero siempre te has quedado con ganas de más chicha en solitario, esto es lo que esperabas. Nintendo ha escuchado, y ha respondido con un juego que tiene miga, ritmo y mala leche. Y eso, en un mundo de shooters online repetitivos, se agradece un huevo.
Segun ha adelantado el medio Eurogamer ES.



